Desde el momento en que nos despertamos por la mañana hasta que por la noche nos dormimos nuestra nariz recibe constantemente información sutil o intensiva sobre los más variados aromas. Todos los olores que durante el día percibimos van provocándonos sensaciones. El aroma del café nos estimula, nos sentimos hambrientos con el olor a pan recién hecho de la panadería, relajados con el olor familiar del amigo o del ser amado.
Aceite perfumado de Rosa
Aromatización de habitaciones con la lámpara aromática:
Se llena la bandeja de la lámpara aromática con agua y se añaden, según las dimensiones de la habitación y la intensidad aromática deseada, de 2 a 10 gotas de aceite etéreo. Las esencias pueden también mezclarse. Debajo de la bandeja se enciende una vela. La mezcla de agua y aceite se va evaporando con el calor y llena la habitación de un olor natural. De este modo se contrarrestan los desagradables olores producidos por ejemplo por el tabaco o la comida.
Aceites etéreos aplicados como aceite corporal:
Las valiosas sustancias vegetales pueden también producir efectos beneficiosos en la piel. Se mezcla con un aceite básico como por ejemplo aceite de almendras o de jojoba aproximadamente de un 2% a un 10% de aceite esencial.
Aceites etéreos aplicados como complemento para el baño
La adición de aceites etéreos en el agua de la bañera contribuye a experimentar una sensación especial durante el baño. Se añaden de 15 a 20 gotas de aceite etéreo en el agua de la bañera.