Desde el momento en que nos despertamos por la mañana hasta que por la noche nos dormimos nuestra nariz recibe constantemente información sutil o intensiva sobre los más variados aromas. Todos los olores que durante el día percibimos van provocándonos sensaciones. El aroma del café nos estimula, nos sentimos hambrientos con el olor a pan recién hecho de la panadería, relajados con el olor familiar del amigo o del ser amado. Todas estas experiencias aromáticas nos producen cambios de humor y excitan la intuición y la sensibilidad e influyen en nuestro estado de ánimo.
El producto es muy bueno pero el sistema de dosificación es algo defectuoso, el goteo es demasiado grande y caen demasiadas gotas, al ser un producto tan concentrado es una faena por que a veces hay que tirar toda la dosis
Lo compré pensando que era de uso externo e interno; y solo es para uso externo. A pesar de ello, buen producto relación calidad-precio.