Origen y composición del shilajit
El término shilajit proviene del sánscrito y puede traducirse como “conquistador de montañas” o “destructor de debilidad”. Se trata de una sustancia resinosa de color oscuro que rezuma de las rocas de zonas montañosas como el Himalaya, especialmente durante los meses más cálidos.
Su formación es el resultado de un lento proceso natural de descomposición de materia vegetal y microbiana, bajo condiciones de presión y temperatura extremas.
El shilajit contiene más de 80 minerales en forma iónica, además de ácidos húmicos y fúlvicos, que facilitan la absorción de nutrientes y ejercen una acción antioxidante. El ácido fúlvico, en particular, es considerado uno de sus principales compuestos bioactivos, responsable de muchas de sus propiedades reportadas.
Usos tradicionales en la medicina ayurvédica
En la medicina ayurvédica, el shilajit es considerado un “rasayana”, es decir, una sustancia rejuvenecedora que favorece la longevidad y la vitalidad. Tradicionalmente se ha utilizado para mejorar la energía, la fertilidad, la función cognitiva y la resistencia al estrés. También se ha empleado como tónico general en personas debilitadas o convalecientes.
Aunque estas aplicaciones tienen una larga historia, es importante distinguir entre el uso tradicional empírico y la evidencia científica moderna, que todavía se encuentra en desarrollo.
Qué dice la ciencia actual
Aunque los estudios científicos sobre el shilajit son limitados, algunos de ellos lanzan resultados son prometedores:
- Energía y rendimiento físico: se ha observado que puede mejorar la producción de energía celular al favorecer la función mitocondrial, lo que podría traducirse en una mejor resistencia al esfuerzo.
- Cognición y memoria: ciertos ensayos apuntan a un posible efecto neuroprotector y a una mejora en la memoria y la atención, atribuidos al ácido fúlvico y su acción antioxidante.
- Salud hormonal y fertilidad masculina: algunos estudios pequeños sugieren que el consumo regular de shilajit puede aumentar los niveles de testosterona libre y mejorar la calidad espermática.
- Propiedades adaptógenas: se ha descrito una acción moduladora sobre el eje del estrés (HPA), lo que podría ayudar a mejorar la respuesta del organismo ante situaciones de fatiga física o mental.
- Antioxidante: por su contenido en ácido fúlvico, el shilajit puede ser de ayuda para reducir el estrés oxidativo. Esto lo convierte en una útil herramienta para luchar contra el envejecimiento prematuro.
Entre la tradición y la evidencia
El shilajit es, sin duda, una de las sustancias naturales más fascinantes por su historia, complejidad química y potencial terapéutico. Todo y lo llamativo de sus propiedades, conviene recordar que estamos ante un complemento que podría apoyar la vitalidad y la función metabólica cuando se usa de forma segura y dentro de un estilo de vida saludable.
Mientras la ciencia continúa explorando sus mecanismos y beneficios reales, la prudencia y la elección de productos de calidad siguen siendo la mejor estrategia para aprovechar —sin riesgos— el potencial del llamado “oro negro del Himalaya”.










