Mosquito tigre. Llegó para quedarse

Esta especie invasora llegó desde la remota Asia al continente europeo hace más de una década. Su picadura, a parte de molesta, puede ser portadora de enfermedades que ponen en jaque a la comunidad sanitaria. Conozcamos más sobre esta especie de mosquito. Como llegó, como vive y como podemos prevenir su picadura.

Sobre la mitad de la primera década del siglo XXI empezamos a oír hablar de un mosquito que empezaba a hacer estragos en algunas zonas de España. Llegado de las áreas selváticas del continente asiático, seguramente gracias al intercambio comercial, transportado por los barcos que vienen de sus zonas de origen, el comúnmente conocido como mosquito tigre (Aedes albopictus) por su apariencia, se instaló entre nosotros. Casi 15 años después podemos decir, sin lugar a dudas, que llegó para quedarse.

Mosquito tigre vs mosquito común

Nosotros estábamos acostumbrados a nuestros mosquitos. Aquellos seres que se cuelan en nuestras casas y nos despiertan por las noches con su irritante zumbido y a los que debemos agradecer el amanecer con alguna que otra picadura.

A estas alturas lo sabemos ya todos, pero lo ponemos por si a alguien se le escapó la información: el que pica es el mosquito hembra. El mosquito macho se alimenta de néctar.

De hecho, el mosquito común (Culex pipiens) es lo que llamamos un mosquito urbano, fácil de encontrar en zonas habitadas, con tendencia a entrar en las viviendas y pegarse el festín durante la noche. Es un mosquito cuyos hábitos alimentarios se desencadenan al atardecer, dejándonos libres (¡gracias, mosquito!) durante el día.

Pero llegó el mosquito tigre para amargarnos el "descanso" diurno.

A diferencia de nuestro antiguo conocido, el mosquito tigre nos ataca durante el día. Y aunque podemos encontrarlo también dentro de las viviendas, prefiere el exterior.

Lo que hace especialmente prolífico al mosquito tigre es que sus larvas pueden desarrollarse en charquitos muy pequeños de agua. No solo debemos procurar no dejar agua en los platos que ponemos bajo las macetas. Cualquier hueco donde se pueda acumular algo de agua y permanecer durante el tiempo necesario para que las larvas completen su ciclo, es susceptible de ser un hervidero de mosquito tigre.

Los mosquitos tigre vuelan cerca del suelo y nuestras piernas son las zonas más susceptibles de recibir sus picaduras. Pero todo hay que decirlo, brazos y espalda no escapan tampoco a la implacable y sigilosa picadura de estas hembras insaciables.

Os voy a explicar un dato personal: mi récord fue hace un par de veranos. En 10 minutos acabé con 8 picaduras en una pierna, 6 en la otra, 2 en la zona lumbar y dejé de contar cuando llegué a los brazos.

Evitar la picadura de mosquito

Todavía hoy existe la creencia que tomar vitamina B evita que los mosquitos nos piquen. Una falacia que desgraciadamente muchos continúan recomendando.Si bien se avisa que puede transmitir enfermedades como chikungunya, dengue o zika, en nuestro país no se ha demostrado que el mosquito tigre haya transmitido ninguna. Aun así a nadie escapa que las consecuencias de la picadura de este insecto son más intensas y dolorosas.

Al igual que nuestro (¿ahora querido?) mosquito común, la picadura en sí no la notamos. Pero, poco después nuestro cuerpo reacciona gracias a las proteínas anticoagulantes contenidas en la saliva del mosquito (o mosquita), se libera histamina con la consecuente hinchazón y picor que acabamos notando y que nos impulsa a rascarnos.

Que una picadura sea más o menos intensa o dolorosa dependerá de nuestra respuesta individual. Motivo por el cual parece que a unas personas les atacan más que a otras los mosquitos.

Podemos evitar o minimizar la picadura de mosquito actuando de varias maneras:

  1. Previniendo su proliferación: revisa las zonas de tu casa donde pueda acumularse agua. Si tienes algo de jardín o terreno tu búsqueda deberá ser más exhaustiva. Es muy importante que hagas una "batida" después de llover y repasar periódicamente después de regar. No te olvides si dispones de sistemas de riego automático.
  2. Proteger la vivienda: puedes poner obstáculos físicos como mosquiteras en las ventanas o en las camas y cortinas en las puertas. Recuerda no dejar luces encendidas, sobre todo si no tienes mosquiteras.
  3. Proteger tu piel: la ropa es una barrera para los mosquitos. Aunque también puede ser un gran atrayente. Evita utilizar colores vivos y oscuros. La ropa de colores neutros será la más efectiva. En cuanto a los repelentes, existen muchos en el mercado. Puedes apostar por los agresivos repelentes que actualmente son fáciles de encontrar, pero que también pueden provocar muchos problemas en la piel, o soluciones ya preparadas con principios activos más amigables. También puedes preparar tu propio repelente utilizando aceites esenciales como el de naranja, eucalipto o el aceite de árbol de té entre otros.
  4. Higiene corporal: ir demasiado perfumados, al igual que desprender demasiado olor corporal atrae enormemente a los mosquitos. Los mosquitos tienen tan buen olfato que nos detectan desde varias decenas de metros. Está claro que la higiene corporal es importante. Pero en verano, evidentemente la transpiración aumenta. Ya ni os cuento cuando se hace deporte… eso atrae mucho a los mosquitos. Pero tampoco debemos irnos al otro extremo ya que hay quien en el afán de eliminar el sudor y olor corporal se perfuma en demasía o utiliza jabones y cremas aromáticas. Hacer esto es también un error si lo que queremos es alejar estas pequeñas pesadillas veraniegas. A los mosquitos les gustan los olores intensos y tanto el propio olor corporal como los perfumes que contienen los productos de higiene y cuidado personal son un imán irresistible. Hay que tener en cuenta que no solo los mosquitos se sienten atraídos por el olor corporal o el dulzón de los perfumes. También somos una diana perfecta para otros insectos la mar de molestos.
  5. Sistemas de refrigeración: el uso de aires acondicionados y ventiladores son efectivos contra los mosquitos. Las corrientes de aire no les gusta y los aleja. En este caso debemos ser precavidos porque igual evitamos que lleguen los mosquitos a nuestra habitación pero permitiremos la entrada de un buen resfriado. Y en verano, ya sabemos como son los resfriados.

Pero, es que ya me han picado

Pero si ya te han picado podemos aplicar métodos que minimicen la reacción.

  1. Lo primero es no rascarse: Ya sabemos que es algo instintivo pero debemos pensar que la acción de rascarse libera aun más histamina lo que nos hace entrar en un círculo vicioso de más picor (seguro que os ha pasado que cuanto más rascáis más picor notáis). El acto de rascarse produce además inflamación, rojez, aumento de la temperatura de la zona e irritación. Debemos pensar que en nuestras manos se acumula una gran cantidad de bacterias y más bajo nuestras uñas. Rascando podemos provocar una herida aumentando el riesgo de infección.
  2. Te ha picado, lávate: Antes de echar mano sobre la picadura, mejor lavarla. Aplica agua y jabón para limpiar la zona.
  3. Aplica frío: Agua helada, cubitos o si tienes bolsas de gel frío en el congelador, aplícalas sobre la zona. Ya verás como la molestia se calma y baja la inflamación.
  4. Utiliza soluciones calmantes. Existen preparaciones que ayudan a calmar. También el gel de aloe vera es efectivo, no solo para calmar el picor, también para ayudar a reducir la marca que deja sobre la piel. Y si tienes la planta en casa, corta una hoja, ábrela y aplica el gel transparente sobre la zona.
  5. Y si la reacción ha sido desproporcionada: Lo mejor es que acudas al médico. Hay personas extremadamente sensibles a las picaduras de mosquito que deben acabar acudiendo al médico por una reacción exagerada a la mordedura de estos pequeños demonios.
Compartir artículo:

Deja un comentario:

  A comentar declaro segun los Terminos establecidos mi aprobación y el uso de la información proporcionado.
Anti-spam, introduzca el resultado: captcha =   

Blog posts relacionados


La información presentada en este Blog (Cebanatural.com) sólo y únicamente tiene fines informativos y no intenta reemplazar el consejo o el tratamiento médico. No se debe usar su contenido para tratar, diagnostisar o prevenir una enfermedad o un tratamiento relacionado con la salud. En caso de problemas de salud se debe consultar a un profesional de salud. No se debe reemplazar o combinar medicamentos de prescripción con complementos alimenticios sin el consentimiento de un médico.
© 2009-2020 Copyright - Cebanatural.com