El papel de las plantas frente al estrés

Las plantas tienen el poder de actuar sobre el organismo regulando sus funciones, y mas que inhibir o prevenir síntomas, su papel mas importante es desempeñar acciones equilibradoras de forma natural. En este contexto el sistema nervioso lo agradece, ya que diversas plantas ayudan a paliar problemas que alteran nuestros nervios causando estrés u otros trastornos.

Afrontar el estrés no es fácil y menos cuando se tiene un estilo de vida poco equilibrado.  No es raro hoy en día encontrarse con personas que viven casi siempre estresadas, bien sea por causas del trabajo, por problemas económicos, familiares, incluso por motivos realmente superficiales. ¿Pero, ganan algo con permanecer en ese estado de alerta constante?

En primer lugar debemos aclarar que el estrés en sí no tiene porque ser algo negativo, al contrario, es una manera que tienen nuestro organismo de prepararnos a la hora de confrontar una situación difícil.  Ademas el estrés nos puede estimular a la hora de concentrarnos, nos aporta fuerza, resistencia y sobre todo un alto nivel de alerta. 

El estrés es algo acontece de forma natural en los seres vivos, pero debe ocurrir en un evento puntual, es decir ante determinadas situaciones, no debe ser un estado permanente, que genere una patología, porque es ahí cuando el estrés deja de ser algo natural y positivo, para convertirse en un trastorno muchas veces difícil de controlar.  Convertir el estrés en un hábito genera cierta adición, lo que a la larga puede provocar problemas de salud no sólo psíquicos, sino también físicos.

Por otro lado hay otro tipo de estrés que es el resultado de estímulos positivos, como el inicio de un trabajo nuevo, un proyecto personal, el viaje soñado etc.  En realidad vivir sin un mínimo de estrés es casi imposible, pues creamos o no, el estrés nos aporta emociones e intereses, y resulta provechoso a la hora de centrar la atención en los objetivos que nos propongamos.

El estrés ocurre de forma natural en los seres vivos ante cualquier amenaza o peligro.Lo realmente importante es saber como mantener el equilibrio que necesitamos para no dejarnos llevar por un estado de alerta constante e injustificado.  De este equilibrio depende nuestra salud, puesto que vivir en "modo alerta" todo el tiempo hace que nuestro organismo libere sustancias que ademas de ser ineficaces para enfrentarnos a la situación, pueden resultar perjudiciales.

Claramente no todas las personas tienen la capacidad de mantener el estrés en un grado manejable o positivo, pero si que se puede gestionar de forma que la salud no resulte afectada.  Para ello primero se debe tomar consciencia del grado de estrés que se esta viviendo y tratar de buscar las ayudas necesarias para evitar que se instale de forma prolongada o permanente.

Lo que ocurre en nuestro cuerpo según el tipo de estrés que estemos enfrentando

Dependiendo del grado de estrés que estemos viviendo, el cuerpo reacciona de una u otra forma, por ejemplo:

Si estamos ante un episodio de estrés agudo, es decir, que aparece de un momento a otro con bruscos cambios que empeoran rápidamente, entonces la adrenalina y la noradrenalina se incrementan a punto de verse desbordadas en el torrente sanguíneo.  Esta situación conlleva a un aumento del ritmo cardiaco, del respiratorio y de la presión arterial.  Al mismo tiempo que la secreción gástrica desciende, el hígado libera glucosa, el páncreas insulina y la glándula tiroides acelera la combustión de la glucosa.  Como es normal, el cuerpo al verse ante una alteración tan brutal de las funciones corporales, pierde el control y es cuando aparece una especie de ansiedad exagerada que no es otra cosa que estrés.  También a consecuencia de tales alteraciones disminuye la capacidad de confrontar cualquier situación o tarea que requiera un mínimo de concentración e incluso se puede llegar a reacciones irracionales.

Si hablamos de un estado de estrés crónico, entonces se generan otro tipo de reacciones corporales.  El sistema nervioso y hormonal se activan de forma lenta pero continuada con el fin de mantener estable la glucosa en la sangre, de forma que le permita sobrellevar mejor la fatiga.  La hormona cortisol permanece elevada (esta hormona se libera como respuesta al estrés) y sus valores normales que varían entre 5-20 µg/dl, con el estrés estos niveles pueden llegar hasta 80µg/dl, incluso más.  Lo que a la larga produce agotamiento, falta de concentración, síntomas de depresión y problemas inmunitarios.

Las plantas medicinales como alternativa natural

A diferencia de los tratamientos con fármacos utilizados comúnmente para tratar problemas de estrés, las terapias con plantas suponen una gran ventaja, ya que no crean dependencia, y su papel como decíamos al comienzo de este post, es actuar como reguladoras y no como anuladoras de síntomas. 

Entre las plantas más conocidas para tratar el estrés están la hierba de san juan y el lúpulo. Sin embargo otras plantas cuyas propiedades conocemos para otros fines, también poseen efectos positivos a la hora de tratar trastornos relacionados con el estrés. Todas ellas por su efectividad equilibrante sobre el sistema nervioso central, sobre el sistema vegetativo y autónomo son dignas de mencionar:

La hierba de San Juan o Hipérico: (Hypericum perforatum)

Tiene un papel tonificador del sistema nervioso y ayuda a mejorar la actividad neuronal.Es un derivado rojo de la antraquinona (compuesto orgánico aromático).  Se trata de un pigmento con un papel equilibrador del sistema nervioso.  Su contenido en ácidos orgánicos, aceites esenciales, alcoholes, monoterpenos y taninos, entre otras sustancias, le confieren unas propiedades maravillosas sobre la salud emocional.  El hipérico es muy utilizado de forma tradicional para tratar problemas de ansiedad, depresiones y neurosis. Tiene un papel tonificador del sistema nervioso y ayuda a mejorar la actividad neuronal.

Ayuda a relajar estados de animo alterados, turbulencias y tensiones emocionales. Ayuda a reducir la intensidad de reacciones como la agresividad, la irritabilidad, la falta de animo y de sueño.

Tanto la hierba para preparar infusiones, como su extracto y aceite tienen propiedades realmente beneficiosas.  A la hora de buscar alternativas naturales para paliar los problemas derivados del estrés o el estrés en si mismo, la hierba de San Juan se podría considerar como la primera de la lista de opciones. 

En Alemania por ejemplo es el remedio natural más demandado para mejorar estados depresivos leves y moderados, muy por delante de fármacos de gran éxito como el Prozac.  En este contexto cabe aclarar que NO se recomienda la toma de la hierba de San Juan si se esta llevando un tratamiento convencional con fármacos para la depresión o el estrés.

La Rhodiola: (Rhodiola rosea)

La rhodiola es muy eficaz para controlar el estrés agudo.Muestra un efecto rápido como regulador en situaciones de estrés, por un lado sus componentes naturales ayudan a preparar el organismo para que se pueda enfrentar de forma equilibrada a situaciones de estrés venideras, y por otro lado ayuda a bajar rápidamente los niveles de estrés en los momentos que este toma fuerza.  En este contexto podemos decir que la rhodiola es muy eficaz para controlar el estrés agudo. 

La rhodiola tiene un efecto favorable sobre el metabolismo de algunos neurotransmisores del cerebro y como resultado el rendimiento mental y la energía aumentan, provocando una sensación de plenitud y subida del ánimo.

Los efectos de la rhodiola se pueden apreciar mejor si se toma en las mañanas y preferiblemente durante varios días seguidos, también ante la previsión de una situación estresante, con el fin de preparar mejor el organismo para enfrentarla.

El Lúpulo: (Humulus Lupulus)

Sus propiedades más destacadas son la capacidad de mitigar la ansiedad, la irritabilidad y el insomnio, es decir tiene un efecto tranquilizante y sedante, gracias a compuestos presentes en ella como los aceites esenciales, fitoestrógenos, flavonoides rutina y quercetina y pricipios amargos lupulina, ácido lupúrico entre otros.

Otro campo de acción del lúpulo se centra en regular estados nerviosos como la intranquilidad, la agitación o el estrés por causas inexistentes o imaginarias.  En su papel como ansiolítico y regulador del sueño, el lúpulo ayuda a disminuir la sensación de miedo, inquietud y angustia, síntomas claros de ansiedad. Es verdaderamente efectivo a la hora de conciliar el sueño y mantenerlo ya que actúa directamente sobre el hipotálamo, ademas por su papel sedante en todo el organismo.

Mezclado con otras plantas de similares propiedades como la valeriana o la passiflora, el lúpulo tanto en infusión, como cualquier presentación que conserve sus principios activos naturales, constituye una gran ayuda para paliar estados alterados nerviosos y sus consecuencias.

El Ginseng: (eleutherococcus senticosus)

Se trata de una raíz con propiedades adaptógenas, es decir que regulan y normalizan el sistema orgánico y lo capacitan para obtener de él un mejor rendimiento mental y físico.

El ginseng es muy eficaz para mejorar la resistencia mental al estrés, estimula y restaura la resistencia inmunitaria. En otras palabras el ginseng restablece la respuesta del sistema inmunológico ante situaciones físicas o mentales que alteran el organismo. Por otro lado gracias a sus ginsenoides contribuye a mejorar el rendimiento mental y físico, que en situaciones de estrés resulta bastante afectado. 

La maca: (Lepidium peruvianum)

Es un tubérculo, también conocido como raíz de maca que tradicionalmente se utiliza para fines diferentes a los que estamos tratando en este post.  Sin embargo, esta planta contiene aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B y minerales que le otorgan facultades para promover la actividad mental, la vitalidad y la resistencia tanto a nivel físico como mental. 

Debemos destacar su interesante papel sobre las alteraciones nerviosas producto del estrés.Es eficaz para reducir la fatiga, mejorar la memoria, combatir la ansiedad, el cansancio y el estrés en general.  El estrés puede causar un efecto negativo sobre la libido y la fertilidad, y aunque la maca es mas conocida por sus propiedades energizantes y vigorizantes, no podemos descartar su interesante papel sobre las alteraciones nerviosas producto del estrés.

Tanto el estrés físico como el mental afectan al hipotálamo causando un incremento del cortisol y ya sabemos las consecuencias de los elevados niveles de esta hormona en la sangre.  La maca ayuda a mejorar la resistencia ante el desarrollo del estrés y cuando este ya esta instalado, ayuda a mejorarlo con mayor rapidez.

El triptófano:

Aunque no se trata directamente de una planta, sino de un aminoácido esencial, es cierto que esta presente en muchos de los alimentos que tomamos, en el abanico de los vegetales podemos incluir los cereales como la avena y el arroz integral, el brocoli, la endivia, las espinacas, el apio, la calabaza, algunas semillas, algunas algas y el chocolate.

El triptófano tiene una acción importante en la producción de neurotransmisores como la serotonina, hormona que transmite señales entre las células nerviosas para inhibir reacciones exageradas como la ira, la agresión y los cambios de humor.  Podríamos decir que el triptófano afecta el estado anímico de forma positiva, ya que además ayuda a prevenir otras alteraciones del sistema nervioso como la ansiedad, la depresión, los comportamientos maníacos y el insomnio.

El triptófano tiene un efecto somnífero relajante, es importante saber controlar las dosis para evitar caer en un estado profundo de somnolencia.  Por lo que es recomendable NO combinarlo con otras sustancias de propiedades similares ya sean naturales o fármacos convencionales.

Nutrientes esenciales que no deben faltar si queremos mantener alejado el estrés
y otros estados nerviosos:

Tanto el estrés crónico como el agudo provocan un agotamiento de las glándulas suprarrenales, por lo que es muy posible que se generen alteraciones nerviosas y un déficit en la respuesta inmunitaria, lo que también conlleva a un deficiencia en la absorción y metabolismo de algunos nutrientes que no deben faltar.

  • El magnesio, es el mineral numero uno en el tratamiento del estrés y la fatiga ya que modula la tensión muscular que provoca el estrés, ayuda a prevenir el agotamiento y a evitar la acidosis metabólica que consume minerales esenciales alcalinos necesarios para el sistema nerviosos
  • Los ácidos grasos omega 3, su carencia provoca hiperactividad, trastornos de aprendizaje y falta de concentración, por no hablar de un notable debilitamiento del sistema inmunológico
  • La coenzima Q10, se recomienda en situaciones de desgate energético ya que interviene en la transferencia de energía.  Las situaciones de estrés reducen sus niveles
  • La vitamina C, es un excelente estimulante natural y antioxidante, ayuda a producir hormonas en las glándulas suprarrenales lo que la convierte en un gran aliado para enfrentar el estrés
  • Vitaminas del grupo B, recomendada en periodos de mucha carga de trabajo o ante la presión de actividades que generan estrés, pues en en estos estados cuando mas vitamina B consume el organismo.

El estrés de antes y el estrés de ahora

Antiguamente el estrés se generaba como una respuesta ante amenazas reales para la vida, amenazas que hoy en día ni se producen o son impensables salvo que se viva en la selva o hábitats extremos.  Por el contrario, actualmente la situaciones estrés o "de peligro" que hoy percibimos como tal y que nos mantienen en alarma constante, suelen estar relacionadas con cosas verdaderamente manejables y controlables ligadas mas a la psique que a un verdadero peligro físico. 

Las sustancias que nuestro cuerpo libera en la sangre resultan ineficaces a la hora de poder controlar el estrés.Las sustancias que nuestro cuerpo libera en la sangre resultan ineficaces a la hora de poder controlar tales situaciones "de peligro", por lo que nos vemos en la necesidad de acudir a ayudas externas que nos permitan enfrentarlas.  En ese contexto las plantas medicinales son lo mas parecido a lo que el propio cuerpo produce, pero con efectos mas rápidos, mas efectivos y mas duraderos.

Lo que esta claro es que el estrés no se puede ignorar venga de donde venga, tampoco es suficiente con aceptarlo y sobrellevarlo hasta que la situación mejore.  De ahí que debamos buscar acciones que podamos incorporar en nuestros hábitos, empezando por simplificar la vida, dar prioridades a lo verdaderamente importante, practicar ejercicio e incorporar las terapias naturales como primera instancia para evitar que avance o que se instale de forma crónica.

Comentarios de usuarios

Alejandro

2016-08-16

Muy buen y oportuno artículo! ¿Es verdad que cuando se están tomando medicamentos para la depresión no es buena idea tomar plantas medicinales? Al menos, en el caso de las gotas de valeriana no se recomienda hacerlo.

Cebanatural

No nos consta ninguna contraindicación de la valeriana con los medicamentos que menciona, pero siempre aconsejamos no combinarlos, ya que los principios activos de las plantas muchas veces pueden interactuar con según que fármacos, como es el caso de la hierba de San Juan. Para mayor seguridad consúltelo con un especialista en Naturopatía.

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