Vitamina A, mucho más que la vitamina de los ojos

Todos conocemos la importancia que tiene esta vitamina para la visión. Pero la vitamina A cumple con una gran gama de funciones en nuestro organismo, que van desde una poderosa acción antioxidante y una importante función inmunitaria, hasta jugar un papel esencial en el crecimiento, el desarrollo y la reproducción.

La vitamina A desde sus inicios hasta ahora

La vitamina A fue acuñada inicialmente como vitamina antiinfecciosa, debido a su importancia en el funcionamiento normal del sistema inmune como la piel, las células de las mucosas que recubren las vías respiratorias, el tracto digestivo y la función del tracto urinario como barreras que forman las primeras líneas de defensa del cuerpo.

La vitamina A en su forma de ácido retinoico, el cual es producido por células presentadoras de antígeno, parece actuar en las propias células para regular la migración y capacidad presentadora del antígeno (sustancia extraña para el cuerpo que el sistema de defensas reconoce como amenaza y que desencadena una respuesta inmunitaria) incluyendo macrófagos y células dendríticas (fundamentales en la regulación de la respuesta inmune). Por otro lado, el ácido retinoico puede ayudar a prevenir el desarrollo de la autoinmunidad.

La vitamina A es la primera en la tabla de las vitaminas, se trata de un micronutriente que absorbemos a través de alimentos grasos, exactamente es una vitamina liposoluble (solubles en grasas o aceites) como lo son también las vitaminas K, E y D.

La vitamina A es un termino genérico que abarca una serie de compuestos relacionados. Los ésteres de retinol y retinil, que se conocen comúnmente como vitamina A preformada y son los que encontramos en productos de origen animal, más conocidos como retinoides. 

La vitamina A proveniente de las plantas, son beta carotenos que el cuerpo puede convertir en retinol y se conocen como pro-vitamina A.El beta caroteno y otros carotenoides provenientes de alimentos vegetales, pueden ser convertidos por el cuerpo en retinol y se conocen como pro-vitamina A o carotenoides, cientos de ellos son sintetizados por las plantas, pero solo el 10% aproximadamente pueden ser convertidos en retinol.

¿Donde se almacena la vitamina A?

Se almacena principalmente en el hígado y en el tejido graso de nuestro organismo. El hígado es el órgano principal donde se guardan todas las vitaminas pudiendo mantenerlas almacenadas varios meses, siendo de él de quien vamos a depender cuando necesitemos de esta vitamina. Al estar guardada en el hígado, nos permite llevar una dieta equilibrada sin tener que abusar de los alimentos que la contienen.

Una persona sana puede almacenar vitamina A en un período de entre 3 y 6 meses, garantizando así los requerimientos mínimos necesarios. Las recomendaciones de ingesta diaria de vitamina A oscilan entre los 400 y los 1300 microgramos de retinol (un tipo de vitamina A, encontrada principalmente en los alimentos que contienen grasa animal como el hígado, pescados azules, derivado de los huevos, etc).

La vitamina A también se almacena en la retina, en forma de retinil éster, de ahí la importancia que tiene esta vitamina para la visión. Ésta es transportada a través de la circulación hasta la retina donde se almacena para ser liberada y formar el pigmento visual, la rodopsina, también conocida como púrpura visual. De la reserva de retinil en la retina depende el éxito de los impulsos nerviosos que conducen a la generación de la señal eléctrica que se transporta al cerebro, donde se puede interpretar como visión.

La vitamina A es fundamental para el funcionamiento normal de la retina, la visión tenue y la visión de los colores.

Las propiedades de la vitamina A

  • La vitamina a estimula la producción de células blancas en la sangre
  • Participa en la remodelación de los huesos
  • Está implicada en la regulación del crecimiento y tiene un papel importante en el desarrollo embrionario, principalmente en la formación de órganos durante el desarrollo fetal, las funciones inmunes y el desarrollo del ojo y la visión
  • Para el crecimiento de los huesos en la adolescencia. Alrededor de los huesos hay una zona de cartílago que, mientras vamos creciendo, va generando más hueso, esto hace que el hueso pueda crecer en longitud, la base de este crecimiento oseo que se da a través del cartílago es gracias al aporte de vitamina A en el cartílago
  • Ayuda a mantener la salud de las células endoteliales, las que recubren las superficies interiores del cuerpo
  • Favorece la visión, tanto la visión diurna como la visión nocturna, la refuerza y la previene de distintas enfermedades oculares
  • En la piel, normaliza el transito de regeneración de células en las capas de la piel, el aporte de vitamina A actúa en las células que están en la ultima capa de la piel favoreciendo la regeneración de las capas subcutáneas y así regenerar constantemente esta piel que vamos perdiendo día a día 
  • Para el sistema inmunitario, las células de las defensas (linfocitos) necesitan de la vitamina A para poder funcionar y protegernos de cualquier infección
  • El crecimiento de las mucosas, regulando y protegiendo la piel gracias a los beta-carotenos (complemento activo de la vitamina A) que contienen antioxidantes haciendo la piel más tersa, hidratada y previniendo el envejecimiento prematuro así como el acné y en los procesos de renovación de la piel

Déficit de vitamina A

La deficiencia de vitamina A es una de las principales causas de ceguera evitable en el mundo.Hoy en día es muy poco probable que haya deficiencia de vitamina A, si contamos con una dieta mediterránea variada y equilibrada llegamos a cubrir las necesidades mínimas de esta vitamina y otras necesarias para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y para mantenerlo en buen estado. Pero no hay que olvidar que se dan casos de deficiencia de vitamina A, los cuales nos pueden acarrear patologías a corto plazo.

Su carencia provoca una degeneración de los tejidos epiteliales como son el cutáneo, respiratorio, digestivo, sexual, renal y de la córnea, además de una disminución de la resistencia inmunitaria con predisposición a la infecciones, entre otras afecciones.

  • La deficiencia de vitamina A es una de las principales causas de ceguera evitable en el mundo, muy frecuente en niños y mujeres en edad fértil
  • Puede estar involucrada en trastornos de tiroides y de la piel, como la psoriasis (no hay regulación en la perdida de capas de la piel)
  • Se relaciona con el desarrollo de glaucoma, ceguera nocturna o cataratas
  • Enfermedades respiratorias
  • Debilidad en el sistema inmunológico
  • Diarreas

La deficiencia de vitamina A suele ser el resultado de una ingesta insuficiente de vitamina A a partir de productos de origen animal, que si bien en exceso podrían resultar perjudiciales, también su carencia tiene consecuencias negativas. Por ello insistimos siempre desde este blog, que el equilibrio de nutrientes es la base para una buena salud.

En países en vías de desarrollo, la deficiencia de esta vitamina y los trastornos asociados afectan principalmente a los niños y mujeres en edad reproductiva, además de personas con problemas de absorción de lípidos por dolencias relacionadas con el páncreas, débil secreción biliar y trastornos del intestino como la celiaquía y la enfermedad de Crohn. En una deficiencia severa las concentraciones de retinol sérico caen por debajo de los 10 mg/dl.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera que la deficiencia de vitamina A supone un problema de salud pública cuando alcanza el 15% o más en una población definida.

Síntomas de deficiencia 

  • Deterioro de la adaptación a la oscuridad, conocida como ceguera nocturna
  • Cambios anormales en la conjuntiva del ojo como presencia de manchas
  • Xeroftalmia (ojo seco) se caracteriza por cambios en la córnea que dan lugar a úlceras y ceguera (cuando la deficiencia es prolongada o grave)

La deficiencia de vitamina A a menudo coexiste con la deficiencia de hierro, los suplementos de vitamina A tienen efectos beneficiosos sobre la anemia por falta de hierro mejorando el estado nutricional de niños y mujeres embarazadas.  La combinación de estos dos suplementos podría reducir la anemia de manera más eficaz.

Se cree que la deficiencia de zinc interfiere con la vitamina A en el metabolismo de varias maneras. La deficiencia de zinc disminuye la actividad de la enzima que libera el retinol a partir de su forma de almacenamiento en el hígado y en la retina.

¿Dónde encontramos la vitamina A?

Al ser una vitamina liposoluble está presente alimentos ricos en grasa y derivados de grasas animales, pero también podemos encontrarlas en las verduras o vegetales en forma de carotenoides.

Alimentos ricos en vitamina A son el hígado de ternera y el de cerdo, en productos lácteos, cereales enriquecidos, aceites de pescado además de los huevos, las hortalizas y las verduras.

Contenido de vitamina A según las fuentes más ricas

Alimentos µg/100 g alimento
Hígado 20000
Aceite de hígado de bacalao 1800
Paté de hígado 830
Margarina 900
Mantequilla 828
Queso graso 800
Caviar 560
Nata 500
Queso Camembert 453
Pez espada 500
Riñón 330
Huevos 740
Zanahorias 1346
Grelos
1000
Boniatos 667
Espinacas 542
Berros 500
Mango 478
Endivias 250

Cantidad diaria recomendada

La dosis diaria recomendada de vitamina A se basa en el requisito promedio estimado para toda la población para asegurar las reservas hepáticas adecuadas de vitamina A en el cuerpo.

Obviamente depende del estado de salud o deficiencia de esta vitamina en cada persona individualmente. En casos especiales la dosis puede variar y debe ser obligatoriamente aprobada por un profesional de la salud. No se recomienda tomar vitamina A fuera de los parámetros de recomendación o aumentar las dosis sin previa aprobación médica.

Las recomendaciones pueden variar como de acuerdo a la necesidad individual de cada persona, como puede ser en casos de:

  • Consumo deficiente de vitamina A por una dieta poco equilibrada o por malnutrición
  • Como apoyo a la función reproductiva
  • Para soportar la función del sistema inmunológico
  • Cuando existe problemas de visión por carencia de vitamina A

Ingesta diaria recomendada

Etapa de la vida

Edad Hombres µg/día
Mujeres µg/día
Infantes 0-6 meses 400 (IA) 400 (IA)
infantes 7-12 meses 500 (IA) 500 (IA)
Niños 1-3años 300 300
Niños 4-8 años 400 400
Niños 9-13 años 600 600
Adolescentes 14-18 años 900 900
Adultos 19 años en adelante 900 700
Embarazo < 18 años - 750
Embarazo >19 años - 770
Lactancia < 18 años - 1,200
Lactancia > 19 años - 1,300

IA (Ingesta Adecuada) Establecida por la Junta directiva del instituto de medicina de alimentación y nutrición. (se recomienda la previa consulta con un pediatra)

Interacciones

Actualmente hay pocas evidencias de que el requisito de vitamina A en adultos jóvenes difiera del requisito de un adulto mayor. Pero se deben tener en cuenta los siguientes aspectos sobre el estilo de vida y estado de salud para evitar posibles interacciones o toxicidad con la ingesta o carencia de la  vitamina A:

  • El consumo de alcohol, cuando las reservas de vitamina A son escasas contribuye al daño hepático. Determinados fármacos reductores del colesterol interfieren con la absorción de vitaminas solubles en grasa incluida la vitamina A.
  • La ingesta de grandes cantidades de vitamina A puede disminuir la absorción de la vitamina K.

La toma de cualquier suplemento alimenticio incluidas las vitaminas debe hacerse a consciencia, siempre buscando un equilibrio, que ayude a soportar el bienestar y el estado de salud en general.

En el caso de la vitamina A, su contribución a mantener la salud en optimas condiciones, abarca desde el aumento a la resistencia contra las infecciones, hasta mantener como no, una buena visión hasta edades avanzadas. 

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