Tener estrés ya no es un trastorno fuera de lo común sino una consecuencia más de las prisas que nos impone un ritmo de vida marcado por el continuo desarrollo de la sociedad.
Es importante definir el significado de la palabra estrés para poder comprender el concepto y el uso que se le da. El termino viene de la palabra inglesa stress que significa tensión, fuerza, compulsión, someter a esfuerzo. En medicina se utiliza el termino para referirse a procesos físicos, químicos o emocionales que producen una gran tensión y que pueden llevar a la enfermedad.
Desde hace ya varias décadas el estilo de vida y ritmo que nos impone la sociedad en que vivimos, ha incrementado notablemente los factores de estrés. La palabra estrés se utiliza de forma corriente para definir estados desarmónicos en todos los niveles de la población. Sin embargo por la frecuencia con que escuchamos, decimos y abusamos de esta palabra, es preciso conocer un poco mas los factores desencadenantes, causas posibles y recursos internos para superar y prevenir los efectos del estrés.
Todos sin duda nos sentimos identificados con mas de una de las señales o síntomas del estrés como pueden ser la ansiedad, la confusión y la incapacidad para tomar decisiones, entre muchos otros; primero aclararemos que el estrés no es el origen del problema, sino el nombre genereal que le damos a cualquier estado de desarmonía en nuestro comportamiento funcional, teniendo en cuenta que los factores que lo causan pueden ser de orden físico, químico emocional, sociocultural, de comportamiento o económicos, podemos decir entonces, que un accidente, una enfermedad, una intoxicación, el sufrimiento psicoemocional o los hábitos perjudiciales son causa de estrés.